Borgen, ¿la mejor serie danesa de la historia?

ActualidadArtículosSeries de TV - Noticias

Publicado el en Cines.com por

Seguimos analizando el éxito de las series nórdicas. Después de la sobresaliente Bron/Broen, hoy le toca el turno a una de las mejores series danesas de la historiaBorgen.

Borgen, una serie política de máxima calidad

Borgen: El Ala Oeste de Escandinavia

«A veces la mejor decisión es no tomar ninguna decisión, y eso es también una decisión».

«Estoy cansado, no me pregunten demasiado».

«Una cosa es ser solidario y otra serlo a cambio de nada».

«No voy a aceptar cualquier cosa para seguir en el gobierno. Los votantes me eligieron para trabajar para ellos, y si no puedo hacerlo me iré».

«Esto no es como agua que cae del cielo, sin que se sepa exactamente por qué».

Una de las cinco citas de arriba pertenece al mundo de la ficción. Aunque lo lógico en un mundo normal sería justo lo contrario, que cuatro de las citas expuestas fuesen falsas por absurdas y una, real. La realidad supera muchas veces a la ficción, pero también es en la mayoría de las ocasiones más vulgar. Por eso a menudo nos refugiamos en el cine, en los libros o, en los últimos años cada vez más, en producciones televisivas.

Borgen es el nombre con el que se conoce coloquialmente al Palacio de Christiansborg, sede de los tres poderes del estado y eje de la vida política danesa. Sí, es una serie sobre política danesa. Y sin embargo ha triunfado en todos los países en los que se ha estrenado. La explicación es sencilla: es una historia de personajes, con buenísimos guiones y con un trabajo tanto a nivel técnico como artístico al nivel de las mejores producciones audiovisuales. Se nota en este sentido la experiencia y el buen hacer de la cadena DR, el canal público estatal de Dinamarca, responsable de otros productos de absoluta referencia como Forbrydelsen, Bron/Broen o la maravillosa 1864.

Borgen se inicia con el sorpresivo ascenso a Primera Ministra de Birgitte Nyborg, líder del Partido Moderado de Dinamarca. Con este punto de partida, se desarrolla a lo largo de sus tres temporadas tramas que van desde lo político —con los tejemanejes, traiciones y tensiones entre los partidos— hasta lo íntimo y personal. Uno de los grandes aciertos es su habilidad para equilibrar las tramas políticas y más densas con otras personales que actúan como vía de escape para el espectador. Cae por momentos incluso en el folletín —es el caso de la trama de Nyborg con su marido—, pero no molesta, por la gran labor de todo el reparto y los magníficos guiones, que dotan de veracidad y poso humano a los personajes, haciendo que desde el primer episodio el espectador esté implicado con ellos.

Una serie política de personajes y guiones sobresalientes

Birgitte Nyborg, Primera Ministra en Borgen

Sidse Babett Knudsen, a la que hemos podido ver recientemente en nuestros cines con la francesa El juez, aporta presencia y carisma a su personaje de Primera Ministra. Crea una mujer fuerte y decidida pero con sus debilidades. En torno a ella, Borgen nos presenta un elenco de personajes inolvidables en su mayoría, como Kasper Juul, su jefe de prensa, o Katrine Fonsmark, joven periodista adalid de un periodismo incisivo y valiente que por desgracia resulta cada vez más utópico fuera de la ficción.

Borgen es, como decíamos al inicio, una serie sobre política, pero también casi al mismo nivel sobre periodismo. Trata con solvencia temas como las presiones a las que se ven sometidos los medios para lograr audiencias, por encima incluso de la calidad periodística. O la espectacularización de la información. Está llena de diálogos inteligentes y replicas rápidas y brillantes entre los personajes, algo que, junto al estilo de dirección ágil, con personajes caminando por los pasillos mientras hablan, recuerda claramente al estilo Sorkin que tanto nos hizo disfrutar en El ala oeste.

Comparte con la ficción protagonizada por Martin Sheen espíritu e intenciones, aunque resulta más cercana, realista y veraz que la americana. Probablemente nunca veremos unos presidentes en la vida real tan brillantes y carismáticos como Birgitte Nyborg o Josiah Bartlet, pero ya lo hemos dicho, la realidad suele ser por desgracia más vulgar que la ficción. Y además, difícilmente sería soportable una serie con políticos que no entendiesen su propia letra o tuviesen extraños tics en un ojo cuando intentan ocultar que están mintiendo.

Tramas de alta política, El ala oeste de las series danesas

Treinta episodios para dejarse llevar por sus tramas de alta política en una producción que conjuga a la perfección la inteligencia y el didactismo con el entretenimiento. Quizás habría que ponerle un pero, aunque duela por los buenos ratos que su visionado proporciona, y es cierta curva descendente conforme avanzan las temporadas. En especial en la tercera y última, aunque no es nada excesivamente grave.

Da igual si estáis enganchados a la ficción nórdica o no, si habéis visto ya obras maestras como Bron/Broen o no; Borgen es una excelente opción para ver buena televisión. La única parte negativa del proceso es que los políticos reales os parecerán todavía peores tras verla. Pero nadie nos dijo cuando dejamos de ver aleatoriamente episodios de El equipo A sin preocuparnos de conceptos como temporada, spoiler o cliffhunger, que la seriefilia fuese a ser fácil. Así que a borgenear se ha dicho.

Tráiler subitulado en Español

Última actualización: 09/01/2019

Contenido relacionado