Crítica de Ghostland
Crítica de Ghostland

Llega a la cartelera la última ganadora del festival de cine fantástico Nocturna. Ghostland es una película independiente de terror con elementos de serie B insertados dentro de una estructura narrativa compleja que puede resultar brillante para unos y tramposa para otros.

Ghostland de Pascal Laugier

Crítica de Ghostland de Pascal Laugier

En la pasada edición de Nocturna, el festival de cine fantástico de Madrid, celebrada hace casi un año, Ghostland consiguió imponerse como mejor película frente a otra propuesta independiente, Piercing, más arriesgada y probablemente más lograda, pero es cierto que de más dudosa vinculación con el género de terror, al que el título que nos ocupa sí está claramente adscrito. De hecho, su director, el francés Pascal Laugier, es un habitual del género y eso se nota en como juega con los elemento propios del mismo intentando salirse de lo más manido.

La trama gira en torno al sugénero de la home invasion, el secuestro de los protagonistas en su propia casa, que hemos visto este año en Nosotros, añadiendo muchos ingredientes también de otro subgénero, el de la casa de los horrores, de La matanza de Texas sin ir más lejos, habitada por un demente perturbado, en este caso fetichista de las muñecas, otro icono habitual del terror de serie B.

Mezcla de elementos con sabor indie

Mezcla de elementos de terror con sabor indie

Estos elementos se articulan a través de una atmósfera muy malsana, basada más en la psicología que en el exceso de sangre, y de giros en la trama que pueden resultar polémicos: algunos hablarán de trampas en el guión y puede que no sea descabellado calificarlas así, pero en cualquier caso habría que reconocer el mérito en cómo el film asimila cambios bruscos de tono y es capaz de retomar una situación y una trama tras un largo paréntesis en la historia. Laugier trabaja con una estructura narrativa compleja y arriesgada y consigue llevarla a buen puerto y lograr un conjunto imprevisible para el espectador, algo cada vez más complicado en el cine del siglo XXI.

Estamos por lo tanto ante una película destinada a amantes del género, sin excesiva sangre y visceras pero sí hardcore por su tono, que se inscribe al mismo tiempo en el cine independiente y se sale de los parámetros más manidos. Probablemente por ello la distribución que está teniendo, en las grandes salas de centro comercial y fuera de los circuitos de versión original, no sea la más adecuada para el producto.

Como anécdota, el reparto cuenta con la presencia de la cantante y actriz ocasional Mylène Farmer, semidesconocida en España pero enormemente famosa en Francia e icono gay por excelencia del país vecino.

Tráiler de Ghostland en Español

Crítica de Ghostland (2018)
  • Valoración

Resumen

Pascal Laugier escribe y dirige una película independiente de terror con elementos de serie B insertados dentro de una estructura narrativa compleja que puede resultar brillante para unos y tramposa para otros.

3.5
Cinéfilos 4 (1 voto)
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