Crítica de Quien a hierro mata (2019)
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Después de Verónica, Paco Plaza abandona momentáneamente el fantástico y lo sobrenatural para llevar a cabo una película de suspense con una trama de venganza relacionada con el narcotráfico en la costa gallega. Buena producción y agradable de ver, a pesar de lagunas importantes en el guión.

QUIEN A HIERRO MATA de Paco Plaza

Crítica de Quien a hierro mata - Valoración 3 / 5

Es curioso que tras la intersección de sus carreras en REC (2007), dirigida por ambos, se podría decir que Jaume Balagueró y Paco Plaza han intercambiado sus respectivas posiciones dentro del mundo del cine fantástico español. Mientras antes del comienzo de la famosa saga de los zombies Balagueró se había labrado una posición clave entre los directores que pusieron en el mapa del mercado internacional el cine de terror de nuestro país con títulos como Los sin nombre (1999), Darkness (2002) o Frágiles (2005), innovadores y celebrados en su momento, de Plaza se puede decir que el éxito de Rec salvó su carrera del naufragio después de un debut irrelevante con El segundo nombre (2002) y un fracaso podría decirse que clamoroso con la más ambiciosa Romasanta (2004).

No obstante, durante la última década las tornas parecen haber cambiado para ambos: tras una obra muy notable, probablemente su mejor trabajo en solitario, Mientras duermes (2011), Balagueró se encuentra en una crisis importante tras los pinchazos de Rec 4 (2014), entrega final de la célebre saga, que parece más que agotada, y de su último estreno hasta la fecha, La musa (2017). Y sin embargo Plaza estrena este nuevo título en su momento más dulce a nivel profesional, tras la nominación al Goya, algo francamente inusual para un film de terror, conseguida con Verónica (2017). Tal vez el momento de la fiebre internacional y de rodar en inglés ha pasado y ahora se llevan las historias más locales y contadas en español.

Thriller con el trasfondo de los estragos de la droga

En esta ocasión Plaza deja atrás a los zombies y a los espíritus para pasarse a un thriller con cierto trasfondo social, ya que su protagonista, un impecable Luis Tosar, ejerce de representante de los supervivientes de una generación perdida que en los años 80 sucumbió ante el monstruo de la heroína, entre cuyas víctimas no solo estarían los adictos sino sus familias. La vida de este tranquilo enfermero, que se prepara para ser padre, da un vuelco al tener como paciente al líder de uno de los clanes más poderosos de la droga en las Rías Baixas. Asistimos en paralelo a los tejemanejes de los herederos para hacerse con el negocio de su padre, que acabarán convergiendo con la trama principal.

Existen grandes debilidades en el relato; sobre todo la construcción del personaje principal. Los guionistas dejan colgado en el aire a Luis Tosar, que hace lo que puede con un protagonista mal definido. Aunque sobre el papel parezca dar mucho juego que el responsable de dar vida con su paternidad al mismo tiempo esté planeando suprimir la vida de otra persona para ejecutar una venganza, no se explica bien por qué alguien con una vida encauzada y satisfactoria familiar y profesionalmente arriesga todo por saldar una vieja deuda del pasado. Unos cuantos flashbacks instantáneos no son suficientes para definir a un personaje; y, por otra parte, la trama se complica demasiado hasta llenar de cabos sueltos el tercio final de la película.

Thriller con el trasfondo de los estragos de la droga

Una vez más Plaza vuelve a lidiar con un guión poco satisfactorio (tampoco el de Verónica era ninguna maravilla) y a cometer el error de pensar que el cine consiste en buscar planos bonitos y escenas que funcionen bien de forma aislada sin pensar en el conjunto, o tal vez a narrar en un tono de cine de autor un relato de género que en el fondo es comercial y convencional.

Quien a hierro mata es un film hermoso, con una excelente producción, con exteriores muy seductores rodados en la costa gallega, con el que se pueden hacer muchos trailers apetecibles porque está lleno de imágenes cuidadas, y que incluso se ve con agrado, pero le falta cuerpo: tener algún personaje con gancho, que haya conexión entre unas escenas rodadas con elegancia pero vacías de contenido, y transmitir alguna idea o alguna emoción. Probablemente gustará a la mayoría de sus espectadores, y probablemente la olvidarán al día siguiente.

Tráiler de Quien a hierro mata

Crítica de Quien a hierro mata (2019)
  • Valoración

Resumen

Paco Plaza abandona momentáneamente el fantástico y lo sobrenatural para llevar a cabo una película de suspense con una trama de venganza relacionada con el narcotráfico en la costa gallega. Buena producción y agradable de ver, a pesar de lagunas importantes en el guión.

3.0
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