Crítica Malasaña 32 - 1.5 sobre 5
Crítica Malasaña 32 - 1.5 sobre 5

Floja imitación de Verónica y de las producciones de terror en el hogar de James Wan, en la que se dan cita un guión de derribo, una dirección y unos actores más bien planos, con la excepción de Concha Velasco, y un montaje que hace la historia todavía más deslabazada en lugar de darle conexión. Las películas de terror del cine español suelen tener un nivel alto, pero Malasaña 32 es una excepción.

Malasaña 32 de Albert Pintó

Malasaña 32 de Albert Pintó - Crítica

No hay nada de malo en que una película tenga referentes claros, y de hecho el pretender ser original en una trama o en un argumento, y no en la forma de abordar esa trama o ese argumento, puede ser un indicador o bien de excesivas pretensiones o bien de insuficiente cultura cinéfila. Por lo tanto no hay nada de malo en que Malasaña 32 siga la estela de Verónica, no en vano la primera obra de terror nominada al Goya a la mejor película desde Los otros, puesto que también el propio director de Verónica, Paco Plaza, se inspiró de manera evidente en 28 días después y en El proyecto de la bruja de Blair para llevar a cabo Rec, su trabajo más destacado. Otra cosa muy diferente es que una película parezca estar concebida solo como imitación de, y además llevada a cabo por alguien ajeno al género, como lamentablemente es el caso.

Tanto el mencionado Plaza como Jaume Balagueró, el otro codirector de Rec, son especialistas en terror, se han dedicado al género desde el comienzo de su carrera y han estudiado a fondo sus clásicos y sus constantes. El primer error de Atresmedia al plantearse hacer algo del estilo de Verónica, y también de las producciones de James Wan (Insidious, La monja y demás), ha sido encargar el proyecto al indie Albert Pintó, autor de una comedia negra simpática, pero que daba una cierta sensación de cortometraje estirado que no estaba a la altura de su provocador título, Matar a Dios. Los Billy Wilder capaces de pasar de la comedia al drama sin despeinarse no son tan corrientes y Pintó, ajeno al terror, se ve perdido copiando sin convicción los clichés más trillados del género: una dirección basada en la música enervante y el golpe de efecto.

Popurri de terror doméstico poco inspirado

Popurri de terror doméstico poco inspirado - Malasaña 32

Pero sería injusto cargar las tintas contra el director o decir que no ha sabido aprovechar las posibilidades del guion, puesto que el elevado número de firmantes de este (la presencia de 4 guionistas suele ser una mala señal) revela múltiples retoques para intentar en vano sacar punta de un planteamiento de teleserie y un desarrollo nulo. Al inevitable esquema de padre, madre, abuelo que chochea, hijos adolescentes de ambos sexos y niño pequeño, todos ellos diseñados de manera ultraesquemática y sin entidad propia, se le suma la trama mil veces vista de la presencia extraña que se va apareciendo de manera paulatina a los sucesivos miembros de la familia. Una idea central banal y ninguna subtrama secundaria que sostenga la sucesión de sinsentidos y diálogos vacuos, copiados de Poltergeist, de El exorcista y de mil sitios, que se suceden entre un planteamiento muy tópico y un desenlace que lo es aun más sin cabe.

La guinda la ponen por un lado un montaje que quita la poca coherencia y lucimiento que podrían haber tenido los personajes, al limitar la información que tenemos sobre ellos a escenas deslabazadas que no tienen continuidad y que no consiguen dar sensación de conjunto, además del tratamiento de personajes como el del vecino, que entra con gran presencia en una escena para luego no volver a aparecer; y por el otro unos actores limitados, con la excepción de la siempre agradecida presencia de Concha Velasco, lo único destacable junto con una correcta fotografía y producción.

Nos encontramos ante un producto destinado a ser relleno en las parrillas televisivas y cuya exhibición en las salas de cine, teniendo en cuenta la competencia y todos los títulos que se quedan fuera de ellas cada año, resulta complicada de justificar.

Tráiler de Malasaña 32

Crítica de la película Malasaña 32 (2020)
  • Valoración

Resumen

Guión de derribo, una dirección y unos actores más bien planos (con la excepción de Concha Velasco), y un montaje que hace la historia todavía más deslabazada en lugar de darle conexión. Las películas de terror del cine español suelen tener un nivel alto, pero Malasaña 32 es una excepción.

1.5
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