Crítica de Baywatch: Los vigilantes de la playa

Una trama absurda, escenas de acción ya vistas, chistes rancios, el descalabro de ‘Baywatch: Los vigilantes de la playa‘ es un hecho. Quizás su gran problema es que no sabe exactamente qué quiere contar, lo que provoca que se convierta en una amalgama de muchos “quiero y no puedo”.

El regreso (trasnochado) de los Vigilantes de la Playa

Parece que los últimos “revival” de películas, franquicias y series de televisión de los 80 y 90 no están funcionando como se pensaba. Entre aquellos casos de cintas que han intentado tirar del factor nostalgia y han fracasado en el intento están ‘Cazafantasmas’ o ‘Power Rangers’. El último intento que se une es ‘Baywatch: Los vigilantes de la playa, película protagonizada por Dwayne Johnson y Zac Efron y que está basada en la mítica serie ‘Los vigilantes de la playa’ que protagonizaron en los 90 David Hasselhoff y Pamela Anderson.

Mitch Buchannon es el jefe de los Vigilantes de la Playa, un grupo de salvavidas cuya misión principal es proteger a los bañistas de Emerald Bay, en Florida. Aunque los Vigilantes también se encargan de duras labores con el objetivo de velar por la seguridad tanto de las personas que pasan un divertido rato en la bahía, como de vigilar que no ocurra ningún suceso ilegal en la zona. Mientras llegan nuevos miembros, entre ellos un nadador olímpico caído en desgracia, Mitch decidirá empezar una investigación contra los negocios de Victoria Leeds, una poderosa empresaria de la que se sospecha que utiliza su lujos club privada para traficar con droga.

Una película que no sabe qué quiere contar

Para empezar, la serie original era bastante particular en sí, puesto que narraba cómo unos simples salvavidas podían desmantelar redes de tráficos de drogas e, incluso, ser testigos de explosiones propias de películas de acción. Sin duda, sus tramas inverosímiles representaron una época, la década de los 90, además de aprovechar cualquier escena para mostrar a sus protagonistas, especialmente las femeninas, a lucir cuerpazo en largos paseos por la bahía.

Su readaptación al siglo XXI demuestra que ‘Los vigilantes de la playa’ eran para su época, puesto que su actualización parece más trasnochada que la serie original.Baywatch’ pretende ser una cinta de acción con momentos de humor, con gags incluidos. Eso a Dwayne Johnson le ha funcionado con ‘Fast & Furious’, incluso con la Buddy-movie ‘Un espía y medio’, pero en esta propuesta fracasa estrepitosamente, aunque él tiene poca culpa, puesto que es toda responsabilidad de Seth Gordon, su director, y los guionistas, Mark Swift y Damian Shannon. Ninguno sabe exactamente qué quiere contar. Además de mostrar personajes demasiado arquetípicos, incluyendo un vigilante que, supuestamente, debe ser un genio de la informática pero que acaba siendo el estereotipo de friki informático.

La serie original se merecía mejor regreso

Por un lado hay mucha acción y tiros, propio de lo que se espera, pero con escenas surrealistas en la que se pretenden introducir momentos de humor que sólo logran sacar de la película al público, además de ser chistes rancios que muestran una clara dejadez de sus creadores. No sólo eso, también no se sabe si quiere darle un homenaje a la serie original o, por el contrario, burlarse de ella de forma muy despreciativa, algo que le viene muy grande al ser claramente inferior. También es de destacar el cambio de cosificación de los personajes, puesto que esta versión han preferido mostrar escenas subidas de tono sólo con sus protagonistas masculinos.

Baywatch: Los vigilantes de la playa’ es la clara muestra de que cuando algo se guarda bien en la memoria, es mejor conservar dicho recuerdo. De acuerdo, el público que va a ver esta película no quiere precisamente una cinta de Woody Allen, pero es tanto el nivel de absurdez que podría considerarse una falta de respeto al espectador incluso. Una decepción que ni siquiera los músculos de Zac Efron pueden salvar.

Tráiler español de ‘Baywatch: Los vigilantes de la playa

Crítica de Baywatch: Los vigilantes de la playa
  • Dirección
  • Interpretaciones
  • Guion
  • Efectos visuales
  • Fotografía

Resumen

La serie original se merece un homenaje mucho más digno que esta película que roza lo absurdo y en la que no se sabe exactamente qué se quiere decir. Ni la tableta de Zac Efron ni los músculos de Dwayne Johnson la salvan de la quema.

1.5
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