Crítica de Nuestros amantes

Charles Bukowski dijo: “Por supuesto que es posible amar a un ser humano si no lo conoces demasiado”. La comedia española está viviendo una nueva etapa de bonanza con títulos interesantes con buenos resultados comerciales como ‘Kiki: El amor se hace’, ‘Tenemos que hablar’, ‘La noche que mi madre mató a mi padre’ o ‘Los miércoles no existen’. Ahora llega ‘Nuestros amantes’, el regreso de Miguel Ángel Lamata después de varios años de ausencia. Protagonizada por Eduardo Noriega y Michelle Jenner y presentada en la Sección Oficial del Festival de Málaga.

Carlos es un hombre maduro de 40 años que trabaja de guionista. No le va mal, puesto que acaba de escribir con éxito la secuela de una película taquillera que arrasó en los cines. No obstante, se siente frustrado profesionalmente puesto que no es lo que desearía escribir. En el lado sentimental tampoco le va bien, está separándose de su mujer, María. Un día mientras está tomando un vermut en una librería-café se acerca a él Irene, una misteriosa joven de 30 años que se siente atraída por él. Sin conocerse de nada, ella le propone un juego, hacer de sus vidas una aventura contándose relatos y quedando sin saber sus nombres. Sólo hay una regla: No enamorarse.

Han pasado ya seis años desde que Miguel Ángel Lamata dirigiese su última comedia romántica, ‘Tensión sexual no resuelta’. Para su cuarto largometraje, el realizador decide apostar por su tierra, Aragón, y enseñar la belleza de la ciudad de Zaragoza con escenarios poco conocidos en cine. Ciertamente, el realizador sabe recrearse en lo bello de lo urbano provocando la sensación de estar ante una comedia romántica elegante, con algo de pedigrí y alejada de las connotaciones sexuales de su anterior propuesta o de aspectos más sórdidos, como fueron ‘Isi/Disi: Alto voltaje’ y ‘Una de zombies’.

Con lo cual, estéticamente, se está ante una película bonita, agradable y de carácter amable, muy propio de las comedias francesas que tan bien funcionan en la taquilla europea. Ahora bien, la trama que muestra, que partía de una buena base, poco a poco va quedándose en la previsibilidad del encanto, con una ejecución que funciona de manera rutinaria y que sólo despierta curiosidad cuando aparecen en escena Michelle Jenner y Eduardo Noriega. Ambos tienen diálogos trascendentales en los que se muestra un juego de poder y también unas heridas internas en el corazón de cada uno. El juego de las adivinanzas funciona hasta que desvela el pastel, momento en el cual la película vuelve a ofrecer lo mismo que similares propuestas.

Aunque, lo que hace a Nuestros amantes’ que tenga ese encanto con el que se tiene una sonrisa amable durante la duración son sus actores. Michelle Jenner está excepcional en el papel de joven herida, de ese torbellino de emociones que resulta su personaje, de carácter volátil y alegre. A su lado un partenaire opuesto, pausado y lánguido, que conjuga perfectamente como polo opuesto. Jenner y Noriega tienen química, se desean y juegan. Esto provoca que por verles tener una lucha dialéctica valga la pena visionar esta propuesta.

Por lo demás, ‘Nuestros amantes’ es una propuesta agradable, de fácil visionado e ideal para disfrutar durante una tranquila tarde de verano. Comedia romántica clásica, con personajes entrañables y un enredo entre comedia y drama y que, sin tomarla demasiado en serio, se convierte en una propuesta interesante.

Valoración de 'Nuestros amantes'
  • Dirección
  • Guión
  • Interpretaciones
  • Fotografía
  • Música

Resumen

Agradable comedia romántica con dos actores protagonistas más que solventes pero que no aporta nada nuevo a otras propuestas similares como 'Embarazados' o 'Las ovejas no pierden el tren'.

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