Crítica de 100 metros

El boxeador estadounidense Jack Dempsey dijo: “Un campeón es alguien que se levanta cuando no puede”. Para su nuevo largometraje, ‘100 metros‘, Marcel Barrena, ha tenido el reto de adaptar la vida de triatleta Ramón Arroyo, que lleva luchando contra la esclerosis múltiple toda su vida y con la que Dani Rovira ha tenido el reto de pasarse al drama, un desafío que pasa con nota.

Un correcto drama de superación

Ramón es un feliz padre de familia de unos 30 años, que se gana la vida como publicista y que está casado con Inma, el amor de su vida. Sin embargo, algo empieza a fallar, sus extremidades empiezan a no responderle, siente un extraño hormigueo en las manos. Tras quedarse completamente paralizado, Inma y él acuden al médico, quien le da las peores noticias que puede escuchar: Tiene esclerosis múltiple. Su cuerpo poco a poco va consumiéndose, para evitar que su marido se hunda, Inma convence a su padre, Manolo, para que ayude a su yerno. Manolo y Ramón no se llevan nada bien, pero dejan a un lado sus diferencias por Inma. Es en ese momento cuando Ramón decide entrenarse para competir en Ironman, la prueba de triatlón más dura del mundo. Quizás sea su última oportunidad de prepararse para algo así.

No es la primera vez que Barrena habla sobre una historia de superación, ya lo hizo en 2012 con el documental ‘Mon petit, en el que mostraba cómo una pareja se propone viajar desde Barcelona a Nueva Zelanda con uno de ellos está postrado en una silla de ruedas. Aunque ahora se mete de lleno en la ficción con una historia entrañable, con unos personajes que funcionan, que crean empatía hacia el público y con un actor que se ha propuesto un nuevo reto profesional y que lo supera con creces.

Dani Rovira sorprende con su primer papel dramático

Dani Rovira es la principal novedad en este drama de superación. El actor ha querido romper con su imagen de comediante con una historia ligera en la que se mueve como pez en el agua. Cierto es que tiene la inestimable ayuda de Alexandra Jiménez y Karra Elejalde. La primera tiene mucha experiencia en combinar drama y comedia, en esta película es el gran apoyo de su marido, una mujer con un poder interior muy fuerte. El actor vasco ya tiene experiencia como suegro insoportable de Rovira, ¿alguien ha olvidado ‘Ocho apellidos vascos’ y su secuela? Quizás en esta cinta muestra la cara amarga y dramática que no pudo tener en las cintas de Emilio Martínez Lázaro. Además de contar con unos estupendos secundarios como Maria de Medeiros, David Verdaguer y Bruno Bergonzini.

No obstante, quizás el gran pero que tiene ‘100 metros es que pese a sus buenas intenciones y su afán de concienciar sobre la existencia de la esclerosis múltiple, no logra quitarse esa sensación de tener delante un telefilme de sobremesa optimista y bien hecho, pero del que se sabe cómo va a acabar. Recuerda, en ese sentido, a la cinta francesa ‘Con todas nuestras fuerzas, en la que Jacques Gamblin y Fabien Héraud dan voz y cara a los triatletas paralímpicos, uno en forma de apoyo y otro como protagonista.

Coherente y honesta con el público

Pese a esa gran contra, lo cierto es que Barrena sabe controlar los tiempos y contener aquellas escenas que tienen una gran dosis dramática, lo que convierte a 100 metros’ en una correcta producción que infunde esperanza y despierta conciencias, que son las intenciones de su director. En ese sentido, la cinta cumple con sus propósitos, además de ser honesta y coherente consigo misma, lo que hace que valga la pena para que se vea en la gran pantalla.

Tráiler de 100 metros



Valoración de '100 metros'
  • Dirección
  • Guión
  • Interpretaciones
  • Montaje

Resumen

Dani Rovira destaca en su primer papel dramático. Al actor de 'Ocho apellidos vascos' le acompañan unos grandes secundarios que dan vida a esta producción.

3.5
Cinéfilos 4 (1 voto)
Sending