Leyendas urbanas del cine, verdades y mentiras, Parte dos

Volvemos a la investigación, a los grandes misterios y leyendas urbanas del cine, verdades y mentiras del mundo de Hollywood. Fantasmas, muertes en los sets de rodajes, apariciones paranormales, conspiraciones. El mundo del cine tras las cámaras, donde la realidad supera a la ficción y donde los rumores y lo viral se convierte a veces en mitos que duran décadas. Tres nuevos casos donde investigamos las verdades y mentiras de tres populares leyendas urbanas repletas de misterio desde el más oscuro Hollywood.

“Tres hombres y un Bebé” (1987)

MITO

El fantasma de un joven chico, que se suicidó usando una escopeta en la casa donde se filmó la película, puede verse mirando fijamente tras una cortina en uno de los planos.

REALIDAD

La verdad es que este mito es bastante añejo, pero recordamos haber entrado en estado de shock la primera vez que oímos hablar sobre esto, muchos años atrás en los tiempos de gloria del VHS. Tal y como pasara en “El Mago de Oz”, el mito del suicidio ayudado por el grano de la película, las imágenes borrosas que obtenías al intentar examinar y pausar un VHS, dejaba al libre albedrío la interpretación impresionable y particular de los jóvenes.

Sin embargo, esta ha sido completamente descartada, por un hecho en concreto, y es que los interiores fueron rodados en un estudio de Toronto y no en una casa real, sitio inusual pues para un inquieto espíritu. Y por otro lado, queda muy claro que lo que se ve es un cartón con la imagen de Ted Danson, que fue usada a saber para que, que sólo adquiere visión suicida a causa de la perspectiva, las tétricas cortinas que oscurecen el detalle y el ángulo desde el que se ve.

“Blade Runner” (1982)

MITO

Todas las marcas y compañías presentadas en la obra maestra de Ridley Scott de 1982, sufrieron un terrible revés en su economía después de la película, usualmente llevándolas a su colapso. Pan Am, que había sido la aerolínea más importante en los Estados Unidos desde 1927, cayó en bancarrota en 1991; Atari que dominaba el mercado en 1982 con un 70% en la venta de consolas, sufrió un colapso financiero total y fue vendida en 1984; la compañía de teléfonos Bell, perdió el monopolio del que disfrutaba desde finales de los 40; Cuisinart cayó en bancarrota en 1989; y Coca-Cola lanzó la famosamente desastrosa “New Coke” en 1985.

REALIDAD

Esta maldición no atañe a la gente que participó en la película, sino en las marcas, que de por si es ya algo único. Pero si, mientras mucha de las compañías presentadas experimentaron malos tiempos después de la película, también hubo una buena cantidad de otros factores. Pam Am fue tan altamente icónica que se convirtió en claro objetivo para el terrorismo, culminando en la horrenda explosión de un vuelo Pan Am en 1988 sobre Lockerbie en Escocia que dio como resultado la muerte de 270 personas. Esta desastrosa asociación, junto con una subida en los precios del gas, llevó a la compañía a la perdición.

El antimonopolio de The Bell, ocurrió realmente justo antes de que comenzara el rodaje de “Blade Runner”, por lo que ya era una realidad, mientras que Atari era la mayor compañía en el mercado, lo que le llevó también a ser la mayormente afectada por la crisis del videojuego de 1983, aunque el nombre de esta compañía aún perdura en nuestro tiempo, al igual que Cuisinart, pero de una forma totalmente diferente. Pese a ser la New Coke, un desastre monumental que podía haber hundido a la compañía, no lo hizo, y no solamente no lo hizo, sino que Coca-Cola consiguió batir después todos los records de cualquier compañía en la historia de América.

Además, pequeñas marcas que fueron presentadas en la película, como TDK o Koss, puede que no sean tan grandes como durante aquellos tiempos, pero siguen estando presentes hoy en día.

“El nacimiento de una nación” (1915)

MITO

El presidente Woodrow Wilson, respaldó a la película diciendo, “es como escribir una historia con un rayo, y mi único arrepentimiento es que todo es terriblemente verdadero.”

REALIDAD

Es un hecho probado que “El nacimiento de una nación” fue la primera película mostrada en la Casa Blanca, y que el por aquel entonces presidente Woodrow Wilson la vió. La opinión en la actualidad sobre la frase mencionada y las historias de su aprobación a la película, estaban totalmente divulgadas por Thomas Dixon Jr.The Clansman”, libro en el que se baso D.W. Griffith para la película. De hecho, Dixon, que no pudo pagar al completo los derechos a Griffith, necesitaba continuar promoviendo la película de forma agresiva para recaudar dinero, ya que suyo era el 25% de los beneficios obtenidos, convirtiéndose en un hombre rico y uno de los autores mejor pagados para una película de cine.

Dixon, que conoció a Wilson en el colegio, fue demasiado lejos con la Casa Blanca, poniendo la etiqueta a la película de “Federalmente Respaldada”, aunque luego lo tildara de un infortunio de la producción. Las innovaciones en el rodaje de Griffith, marcan su trabajo como uno de los pioneros del lenguaje cinematográfico moderno, pero su mensaje y su apología del racismo y de la supremacía blanca siguen siendo hoy en día totalmente vergonzantes.