Juego de Tronos Temporada 5 Capítulo 4 Análisis: The Sons of the Harpy

El capítulo de esta semana de Juego de Tronos se llama The Sons of the Harpy y, como el anterior, fue dirigido por Mark Mylod. Un episodio que tiene a Sansa y Cersei como protagonistas especiales. ¡Alerta spoiler!

Menudo desperdicio de secuestro

El capítulo comienza con la continuación del anterior, en el que Jorah había secuestrado a Tyrion. Ahora, toma prestado un barco que le sirva como transporte. En un momento dado nos enteramos, gracias a Tyrion, de que no se dirigen a Poniente, sino al este. ¡Jorah lleva a Tyrion ante Daenerys! La Reina de por allí.

Obviamente, Tyrion se rie. “Menudo desperdicio de secuestro”. Ya se dirigía él allí. Y a Tyrion no le hace falta ni diez minutos para saber quién es su captor y adivinar por qué fue despedido por Dany. Más que nada porque formaba parte del Consejo, como Varys, cuando él informaba sobre lo que ocurría en Essos. Y también piensa -como yo- que aparecer con Tyrion allí es una idea mala y desesperada.

Meereen

En Meereen, Daenerys contempla la ciudad desde el balcón de su palacio a sabiendas de que, poner un pie en la calle, supone una pedrada segura. Le anuncian la llegada de Hizdhar zo Loraq (Joel Fry), uno de los nobles más ricos de la ciudad. Le pide, de nuevo, la apertura de las arenas de lucha. Una tradición que Dany no reconoce.

Mientras habla, podemos ver a muchos combatientes de los Hijos de la Arpía con antorchas caminando por unos pasadizos. Ahora, con la ayuda de parte del pueblo, son incontrolables para los Inmaculados. Entre los numerosos heridos en la batalla que se produce, Gusano Gris, líder de los Inmaculados, y Ser Barristan, mano derecha de la Reina. ¿Sobrevivirán?

Serpientes

En otro barco viaja otro Lannister, Jaime. Viaja junto a Bronn en un mercante. Su plan consiste en llegar a la costa y desde ahí entrar silenciosamente en Dorne. Jaime asegura que no van a secuestrar a su Princesa, sino que van a llevar a su sobrina (a su hija) con su familia. Lo principal, sin embargo, es que no quiere empezar una guerra.

Nada más llegar, son sorprendidos por cuatro soldados. Siendo solo dos, y Jaime con una sola mano, deciden hacerse pasar por náufragos y después se los cargan. No era el plan inicial de pasar desapercibidos, eso está claro, pero puede valer.

En otra playa se encuentran las Serpientes de la Arena, cuya madre Ellaria Sand les confiesa que tendrán que vengar a Oberyn ellas solas, pues el príncipe Doran no batallará contra los Lannister. Pero no necesitan un ejército para empezar una guerra, no teniendo allí a una Lannister. Sin embargo, las Serpientes descubren al capitán del barco que trajo a Dorne a Jaime y Bronn, así que saben que vienen a por Myercella, su objetivo. Si quieren actuar, tendrá que ser rápido.

Desembarco del Rey

Cersei se encuentra, al principio del episodio, en pleno debate con el Consejo. No tienen mucho dinero y tienen que renegociar deudas con el Banco de Hierro, en Braavos. Para ello mandarán a su De Guindos/Montoro particular, Consejero de la Moneda, Lord Mace Tyrell. Que no es otro que el padre de la nueva Reina. ¿En qué está pensando Cersei?

La verdad es que no para: también tiene un encuentro vital con el Gorrión Supremo. Hablan sobre los Hijos del Guerrero, parte armada de la religión de la Fe de los Siete, que es predominante en Poniente. Orden disuelta en la actualidad, solo obedecían al Septón Supremo. Cersei le propone al Gorrión devolver la orden a la vida. Y ser ese Septón.

Con la Iglesia hemos topado

Los sparrows (puede que los nuevos Hijos del Guerrero) siguen a lo suyo, destruyendo toneles de vino y asaltando burdeles por toda la ciudad, entre ellos el de Petyr, regentado por Olyver (Will Tudor), amante de Loras Tyrell.

Uno de estos sparrows no es otro que Lancel Lannister y se encarga de apresar a Loras, seguramente por sus líos de alcoba. Su hermana, la Reina Margaery, enfurece al enterarse y va directa a preguntarle a Tommen. Tiene claro quién ha sido, Cersei, aunque ésta asegura que eso no es cosa suya.

Ahí se ve el Rey Tommen, que con la Iglesia ha topado. Se da cuenta de que ha surgido un nuevo poder al que la gente supone por encima del suyo propio. Porque Tommen gobernará sobre los vivos, pero el nuevo Septón ha sido elegido para canalizar los designios de los dioses. Aunque no lo parezca, Tommen parece un joven sensato y descubre en seguida que la sangre empeoraría las cosas. ¿O es una debilidad con la que su madre ya contaba?

Melisandre

En el Muro, Jon entrena con el resto de Guardianes. Selyse Florent, esposa de Stannis, ve en el joven a un mero bastardo que ha llegado bastante alto para su condición. Y se arrepiente de no haberle procurado un hijo varón a su marido, sino a Shireen Baratheon, que encima sufre de psoriagrís.

Pronto hace acto de presencia Melisandre, que es como la tercera en discordia en ese matrimonio. Al menos, la mujer ve potencial en la joven Shireen y le recuerda a su madre que lleva la sangre de un Rey. Stannis está a punto de marchar hacia el sur, lo que no le deja más remedio que atravesar el Norte. ¿Qué opinarán en Invernalia?

Jon continúa con sus quehaceres de Lord Comandante, firmando y aprobando nuevas incorporaciones a la Guardia de la Noche. Las misivas de los distintos Lores van pasando hasta que llega a uno y se detiene cuando lee su nombre. Este no lo firmará, se trata de Roose Bolton. Sin embargo, no tiene más remedio: faltan hombres y suministros. Dependen de ello.

Solo hay una guerra

Un instante después de lo que parece una derrota moral, Jon recibe la visita de Melisandre. Le pide que les acompañe al sur. Nadie mejor que él conoce los castillos, sus puntos flacos, sus secretos. Podría ser de gran ayuda para tomar Invernalia. Jon asegura que su hogar ahora es el Castillo Negro, y la guardia de la Noche no toma partido en las guerras entre los Siete Reinos.

Pero Melisandre es clara: “Solo hay una guerra. La vida contra la muerte”. Acto seguido, se desnuda en su frente. Está claro que Melisandre sabe cómo ganarse la confianza de los poderosos. Jon entra en shock y no puede hacer nada más que respirar, sin ni siquiera pestañear.

Ni su juramento ni que pueda entrar alguien y les pille en plena faena. Jon pone el freno por el amor que todavía siente a aquella salvaje que murió entre sus brazos. Pero ha sido un momento intenso. Que le quiten lo bailao. Eso sí, menudo momentazo al despedirse cuando Melisandre le brinda un “No sabes nada, Jon Nieve”. El joven se queda amarillo.

Invernalia

Un poco más al sur, en Invernalia, Sansa recorre los lugares de su hogar que le puedan traer algún recuerdo agradable. Visita la tumba de su tía Lyanna Stark, hermana de Eddard. Allí es sorprendida por Baelish. Petyr le cuenta que parte hacia Desembarco del Rey, donde ha sido convocado por Cersei. Seguimos sin saber por qué.

Y la deja allí, pero no tiene que preocuparse, porque Stannis se dirige hacia el sur y antes tomará Invernalia, nombrándola a ella Guardiana del Norte. Mira qué listo, ¿por eso se va? Antes de marchar le planta un beso en los labios a su sobrina, porque ya se sabe cómo es esta serie.

Opinión

Como me temía, la situación en Meereen se ha vuelto incontrolable. Ni Inmaculados ni nadie puede ya con los Hijos de la Arpía, que ahora salen hasta de debajo de las piedras. Me sentaría muy mal que murieran Gusano Gris y Ser Barristan, la verdad. Dos personajes que me caen bien.

Tyrion también me cae bien, pero un poco menos. Mormont no me gusta, directamente, y no sé qué pretende llevando al Lannister ante Daenerys, la verdad. Puede que ahora Dany le perdone, más que nada porque necesita de alguien en que apoyarse: sin dragones, ni soldados suficientes ni nada de nada.

En Dorne, la situación aún parece controlada por Jaime. Quiero decir, por ahora solo las Serpientes de la Arena saben que están allí. Vemos como se ha convertido entonces su viaje en una carrera contrarreloj, sin saberlo, por salvar a su sobrihija y evitar una guerra. Otra más.

Cersei está moviendo sus hilos para asegurarse algún fuerte aliado, ahora que la nueva Reina quiere hacer de las suyas sin nadie a quien rendir cuentas en palacio. Lo que más me inquieta es la aparente tranquilidad que reina por Desembarco del Rey, totalmente despreocupados por Stannis. ¿Acaso desconocen que se dirige al sur? Lo dudo.

Y, por último, destacar el papel de Sansa. Por fin la joven está en una posición que me gusta, pues su personaje había sido estas cuatro temporadas algo soso y de mero intercambio. Ahora tiene la oportunidad de hacerse un hueco y recuperar para los Stark el Norte. ¿Recibirá la ayuda de Stannis?

Puntuación: 8,5