Crítica de Gru 3. Mi villano favorito

Supera con creces a ‘Los Minions‘ pero eso no quita de que sea la película más irregular de la trilogía original. No obstante, sus personajes logran brillar gracias a una evolución natural de sus propias tramas.

El regreso del gran éxito de Illumination Entertainment

Illumination Entertainment, la empresa de animación subsidiaria de Universal, ha logrado erigirse como la gran competencia cinematográfica de la todopoderosa Disney, al estar DreamWorks en horas bajas. El estudio ha encontrado un filón comercial con la saga ‘Gru. Mi villano favorito’, sobre todo por los irreverentes Minions. Ahora llega la tercera entrega de la saga, cuarta contando el spin-offs de los adorables esbirros amarillos: ‘Gru 3. Mi villano favorito’.

Convertido en un devoto padre de familia, enamorado marido e intrépido agente de la Liga Anti-Villanos, Gru es completamente opuesto a lo que, en antaño, era. Junto con su esposa Lucy, Gru debe paralizar los planes malvados de Balthazar Bratt, un supervillano que, de joven, fue una estrella popular de televisión y que se volvió loco cuando la serie se canceló. Tras no conseguir atraparle, la pareja es expulsada del cuerpo. Es en ese momento cuando aparece Dru, el hermano gemelo de Gru del que no sabía nada. Lo curioso es que Dru tiene todo lo que Gru anhela: Dinero, pelo en la cabeza y deseos de ser un auténtico villano.

Sus personajes siguen ofreciendo momentos brillantes

Lo curioso del filme es que sus tramas tienen interés. Es interesante observar cómo Lucy hace todo lo posible por ser buena madre; también es interesante que Gru tenga envidia de su hermano gemelo, puesto que tiene todo lo que desea y eso evidencia que uno siempre anhela lo que tiene, sin valorar lo que ya ha logrado; los Minions también llaman la atención con su motín contra Gru y su huida de la cárcel; como la historia detrás del villano, un antigua estrella de los años 80 traumada. Sí, todos los elementos tienen su momento. Sin embargo, lo curioso es que, todos unidos, no funcionan como deberían.

Quizás ese es el problema que tiene ‘Gru 3. Mi villano favorito’, que se sobrecarga tanto que, finalmente, sus tramas se quedan en tierra de nadie. Cierto es que se alaba que esta secuela no repita los esquemas de sus predecesoras, dando lugar a una evolución natural de la narración de los personajes, pero se echa en falta una mayor unidad de esas minihistorias que componen el filme. Derrotar al villano parece el objetivo principal, pero queda diluido en dilemas entre hermanos, así como también escenas de los Minions alejados completamente de la trama.

Aunque su trama no logra superar a las dos anteriores películas

Esto provoca que Gru 3. Mi villano favorito’ se convierta en el filme más flojo de la trilogía principal. No obstante, supera con creces la calidad de ‘Los Minions’, aquel spin-off de la saga en el que el público se sobresaturó de gags, algunos de ellos sin sentido, de los irreverentes esbirros amarillos. Aunque las subtramas no logren combinarse del todo bien, sí son interesantes, lo que hace que su visionado sea ameno y logre satisfacer medianamente al público.

Quizás no sea la mejor película de la saga, pero sus personajes han sabido evolucionar y dan pie a una posible cuarta entrega en la que los creadores de Illumination sí deben hacer ejercicio de autocrítica y devolver el brillo a una saga que aún no ha dicho su última palabra. Amena y divertida, su público objetivo la querrá, siendo eso lo más importante.

Tráiler español de ‘Gru 3. Mi villano favorito

Crítica de Gru 3. Mi villano favorito
  • Dirección
  • Guion
  • Animación
  • Fotografía
  • Música

Resumen

Menos refrescante que sus dos predecesoras, sus personajes siguen funcionando y evolucionando de una manera natural.

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Cinéfilos 4.5 (2 votos)
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