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- Crítica de Nebraska (2013)


Crítica

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Lo bueno que tiene el periodo de estrenos de las películas nominadas a los Oscars, es saber que con directores y actores de calibre en la gran pantalla vas a encontrarte algo, en mayor o menor medida, especial. Aunque ésto en no pocas ocasiones se torne en decepción, también se da el caso en el que tus expectativas se ven superadas, y este es un claro ejemplo de ello.

Crítica de Nebraska (2013)

Ante una historia de connotaciones familiares, rodada en blanco y negro y con la demencia senil como trasfondo, podíamos esperarnos ese estilo de producto dramático, pretencioso y con finalidades artísticas enfocadas a la alfombra roja y a cualquier tipo de pasarela que terminara en forma de premio. Craso error.

Alexander Payne es un director del que a estas alturas uno no puede permitirse dudar. Aunque a día de hoy sigue siendo “Entre Copas” el más redondo de sus trabajos, recorrió la senda del éxito también con su última película “Los descendientes”. Con “Nebraska“, Payne se mueve en los derroteros del cine más austero en cuanto a medios, bajo un presupuesto de sólo 12 millones de dólares. Pero nos presenta una aventura tan fascinante y emotiva, como la contada por David Lynch en “Una historia verdadera”.

Un inconmensurable Bruce Dern, al que Tarantino recupero para el cine en “Django Desencadenado, sacándole de una peligrosa espiral de cintas basura con trabajos en “Miedos 3D”, “Ciénaga Diabólica”, o “Twixt”, nos recuerda el actor que siempre fue y que seguirá siendo hasta el fin de sus días. En la forma de un senil anciano cuya última obsesión en la vida es la de emprender un viaje en busca de un millón de dólares, aunque lo único que tiene en su haber es la carta de participación en un sorteo de propaganda.

Tan fascinante como un enorme Dern, se comportan todo el elenco de pintorescos familiares y amigos del protagonista, sobresaliendo, cómo no, la anciana malhumorada June Squibb, el sufrido hijo y acompañante del anciano, Will Forte y otro titán de la gran pantalla como Stacy Keach.

Lo más sorprendente de “Nebraska” es su hilarante sentido del humor. Estamos ante varios de los momentos cómicos más disparatados y eficaces vistos en una película desde hace mucho tiempo, una tragicomedia con poco de lo primero y mucho de lo segundo.

Nebraska 2013

“Nebraska” es una odisea al reencuentro; con uno mismo, con tu pasado y con el futuro que dejas a los tuyos una vez que tu vida se apaga. Agarrarte a una última ilusión, engañarte para seguir sintiéndote vivo, y en el fondo, ese amor incondicional que sólo tus seres queridos pueden ofrecerte. Divertida, fresca y satírica en su mayor extensión, con puntuales y efectivos momentos dramáticos y con un estilismo visual cuya única intención es que centremos todas nuestras miradas en los protagonistas de la historia.

¿Qué es la vida sino una locura sin fin? Un devenir donde la verdad y la mentira se diferencian por un hilo tan fino que resulta prácticamente inapreciable a los sentidos. “Nebraska”, no llega para hacer ruido ni tampoco para redefinir el cine, pero sí para quedarse durante largo tiempo en nuestros recuerdos.

Puntuación Final:
4.5 / 5 Valoración de Nebraska - 4.5 sobre 5
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