El caluroso y húmedo verano de Netflix

Publicado el 23.08.2015 por para Cines.com

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El pasado 31 de julio, la plataforma de pago Netflix (pronto en España) estrenaba uno de los platos fuertes del año. La precuela de una de las películas de culto más locas de la década pasada, Wet Hot American Summer, llegaba en forma de miniserie de ocho episodios de apenas media hora, y lo que es más importante, con todos y cada uno de los personajes originales, además de un montón de nuevos invitados. El resultado ha sido altamente gratificante y las carcajadas están presentes en todo momento.

Década y media después, los Paul Rudd, Bradley Cooper, Amy Poehler, Michael Showalter, Michael Ian Black, Molly Shannon, Elizabeth Banks (y un larguísimo etcétera) vuelven al verano de 1981 para enseñarnos el primer día de campus. Además, invitados de lujo como Jason Schwartzman, Michael Cera, Jon Hamm, Kristen Wiig o Weird Al Yankovic (y un larguísimo etcétera) aportan su granito de arena a la causa colectiva del campamento Firewood.

Las diferencias con la película, además de los quince años que han pasado por los rostros de los protagonistas, se localizan principalmente en el humor. Lo que en la película de 2001 era incomodidad extrema y salidas de tono desproporcionadas (ver vídeo), en un film que se tomaba todas las molestias por humillarse a sí misma, se convierten en la serie en risas, digamos, subnormales. Ojo, que la risa subnormal siempre es una delicia si se hace bien (Hot Rod, Anchorman, MacGruber, Dewey Cox…), y aquí se hace muy bien. Las situaciones absurdas, cargantes e inconscientes se suceden a ritmo de vértigo, sin tiempo quizás para asimilar la enorme cantidad de información de la guasa, pero siempre disfrutándolas.

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Wet Hot American Summer: First Day of Camp es un regalo para los chicos de David Wain y para los espectadores que necesiten refrescar el verano con una buena dosis de carcajadas absurdas, a pesar de pecar (muy poco) de autocomplacente, algo por otro lado inevitable sabiendo que tienes tantos candidatos  con carta blanca para hacer el imbécil.

Un día de campamento Firewood da para muchas horas de risas, no importa el formato. No dejes escapar una ocasión de oro para comprobar que la cantera humorística USA es una fuente inagotable de camaradería y talento puro.


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